lunes, 13 de diciembre de 2010

Desgracia

Novela profunda donde el autor nos da una ventana sobre los problemas sociales en una Suráfrica dividida por el racismo y la intolerancia.
Al empezar la lectura nos encontramos con el profesor universitario de literatura David Lurie, un apasionado por la poesía y el teatro, que ya entrado en años no acepta tu vejez. El lector empieza a notar la desesperación y angustia de Lurie al verlo recurrir recurrentemente al sexo pago con una mujer, la cual toma como su vía de escape los jueves de cada semana. Tiene dos  matrimonios en su haber, tres libros publicados que fueron un total fracaso y una hija que se encuentra en la lejanía y con la cual ha tenido escaso contacto en su vida. Para sus 52 años es algo duro de superar. Cuando en la historia nos topamos con la decisión que la mujer con que se acuesta los jueves decide no verlo más, sabemos que Lurie nos mostrara una reacción errada.
Utilizando su poder como profesor empieza a seducir a una alumna llamada Melanie, por momentos notamos que ella está acorde con entregarse a él varias veces, pero el asunto se torna enfermizo y obsesivo por parte de Lurie,esto trae consecuencias catastróficas, la más grave, termina expulsado definitivamente de la universidad por medio de un consejo que realizan otros catedráticos y rectores al enterarse de la denuncia realizada por la misma Melanie contra él, siendo acusado de relaciones impropias entre alumno y profesor.
Esto es el preámbulo para lo que verdaderamente Coetzee en esta obra nos quiere mostrar; luego de su expulsión decide retirarse a las áreas rurales fuera de Ciudad del Cabo, donde su hija tiene una finca en un lugar retirado. Al llegar, se encuentra con que su hija vive sola y que  hasta hace pocos días compartía la vivenda con una amiga que la ha abandonado. Uno como lector se pregunta como hace una mujer para vivir y sostenerse en un lugar tan retirado y sola, expuesta a cualquier situación de peligro. La respuesta (que no es nada tranquilizadora) llega con el nombre de Petrus, un hombre de color que funge como el ayudante de labores de la finca, pero su comportamiento demuestra que no es solo un ayudante, es un hombre de sentimientos oscuros que posee más poder sobre la finca y sobre la hija de Lurie de lo que el lector podría suponer hasta el momento.
Lurie empezara a ver un mundo que no cabe en su mente de hombre maduro y citadino, conocerá el significado de la palabra desgracia a medida que comparte los días con su hija ayudándola a  sostener la producción de cultivos en la finca que venden para su propia manutención. La visión de Lurie sobre su vida no volverá a ser la misma al igual de lo que él considera Suráfrica.
Un aspecto interesante que también me llamo la atención es la conexión que Coetzee coloca entre el personaje principal (Lurie) y la pasión de este por la poesía de Byron. Durante ciertos episodios podremos compartir con Lurie su pasión, en sus momentos íntimos y de soledad él se dedica a escribir una obra sobre Byron intentando musicalizarla al mismo tiempo.
La vergüenza, la rotura de lazos familiares, la ignorancia de un mundo real y crudo, las pasiones desenfrenadas, y la violencia implícita se encuentran presentes  en esta obra. En mi humilde opinión es una de las mejores novelas jamás escritas y sin pensarlo comparto que es la mejor obra de Coetzee. Les invito a leerla, una lectura indispensable.
Luego pueden ver la adaptación cinematográfica protagonizada por John Malcovich, muy apegada a esta novela que para mi persona se ha convertido literatura de culto.

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