lunes, 13 de mayo de 2013

El crimen de la Generación Beat

William Burroughs y Jack Kerouac son escritores inolvidables, soñadores enfrentados al sistema a través de sus posturas despreocupadas y su afilado verbo. Un día sus estilos de vida los llevaron a ser testigos y cómplices silenciosos de un atroz asesinato originado por la intolerancia.
Para el año 1944 la situación económica de Burroughs y Kerouac no era la mejor, se dedicaban a duras penas a ciertas actividades que les permitiera comer modestamente, salir con sus chicas y amigos para tomar en cada bar. Entre ese grupo de amistades se encontraban Lucien Carr y Kammerer, ambos protagonistas de la fatalidad que germinaría Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques.
Esta novela es el relato y confesión de un asesinato por el cual los autores también se las vieron con la ley.  Lucien mata a puñaladas a Kammerer cansado de su acoso. Kammerer más que ser un amigo buscaba el amor de Lucien, invadiendo con su presencia insistente. Kerouac y Burroughs narran esos días previos al fatal desenlace, las farras y entretelones de aquellos días.
Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques es un libro para aquellos seguidores de la Generación Beat. Aquí se encuentra el génesis de uno de los movimientos de mayor culto dentro de la literatura.
¡Sexo, alcohol y Jazz!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Facundo Cabral y sus últimos días



Existen libros que pueden derrumbar al más entrenado lector, este es uno de ellos. Percy Llanos tuvo la dicha de conocer y compartir con uno de los hombres más interesantes dentro de la canción popular, ser parte de la vida y obra de Facundo Cabral.

La presente crónica Facundo Cabral. Crónica de sus últimos días comienza con el desenlace fatal del músico siendo víctima de un disparo que desconoció a su blanco principal, una mala jugada del destino que es el punto de llegada de un relato fascinante que inicia y culmina con el sabor amargo de la pérdida.

A lo largo de las páginas Percy va recordando anécdotas del pasado contadas por el viejo amigo y trovador que se van enlazando con los últimos días que compartieron juntos en su gira por Guatemala: El estilo de vida de Cabral, sus pasiones, su optimismo ante cualquier eventualidad, considerarse afortunado por vivir en plenitud las décadas de los 60 y 70 donde se vivía poéticamente; sus encuentros con el escritor Julio Borges; la cena emotiva junto al arista del silencio Marcel Marceau y los conciertos memorables en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño acompañado de Alberto Cortéz.

Lo que irradiaba Facundo en las personas a su alrededor era increíble, siempre agudo y sincero en sus palabras que no conocían silencio alguno, un soñador que alimentaba de buena vibra y esperanzas. Un pacifista que creía en el poder del amor y las palabras.

Uno de los capítulos más emotivos de dicha crónica es el titulado Una pequeña cuestión de fe (no quiero describir el capítulo, sólo siento la necesidad de señalar que es mi pasaje favorito del libro)

Es triste, incluso irónico que ambos buscaban en dicha gira salir del dolor que en esos días los agobiaba. Percy  quería huir de la soledad impuesta por la muerte de su compañera de vida Anita y Facundo alejarse de la indomable muerte en forma de cáncer que se propagaba por su cuerpo, al parecer ambos perdieron. Percy es testigo de la muerte de un amigo inolvidable, otra pérdida irreparable y Facundo…creo que pensándolo bien  Facundo ganó, murió sin darse cuenta, murió viviendo.

“--¿Sabés lo que es para mí la muerte?—me dijo susurrando--. Ese momento horrible en el que la gente deja de recordarte. Yo me moriré el día en el que se muera la última persona que me recuerde.”

domingo, 21 de abril de 2013

La interpretación de un libro


Escribir es considerado un arte indestructible que desconoce el paso del tiempo pero,  sin el reconocimiento del lector se hace invisible e inexistente. El escritor argentino Juan José Becerra en su novela La interpretación de un libro desarrolla una historia interesante, sacando a la luz el drama presente pero a su vez imperceptible que conecta al escritor con su obra.

Mariano Mastandrea es un escritor angustiado por la poca receptividad de su novela Una eternidad, la misma yace apilada en las mesas de descuento sin captar el interés de algún lector. Día tras día se pasea por aquellas librerías que sirven de prisión a su obra, recorriendo las áreas cercanas con la quebrada fe de encontrar en las manos de un interesado la historia que el tiempo le solicitó contar. Cada vez más desgastado y taciturno decide ampliar sus infructuosos recorridos, hasta que lo inesperado revela lo siempre por él ansiado. En un vagón del subterráneo se topa con una linda dama que lee su obra, su nombre es Camila Pereyra. Ella no es una lectora común, es conocida como “la loca de los libros” una lectora obsesa.

Camila admira la obra y se involucra con Mastandrea, desea ser un personaje más de Una eternidad. La ficción se convertirá en una realidad insoportable.

Uno de los rasgos más interesantes de la novela es la interpretación de los cuadros de Edward Hooper que hace el autor a lo largo de la historia. Hooper es  famoso por retratar la soledad de la vida estadounidense contemporánea. Muchos de sus cuadros presentan libros leídos, abandonados, terminados o comenzados. Los personajes de sus cuadros de alguna forma interpretan el oficio del lector en soledad.

La interpretación de un libro es una historia inolvidable que deja interesantes interrogantes y aseveraciones: la lectura es una cosa de personas solitarias y a su vez de multitudes. Pero ¿Quién termina las historias? ¿El lector o el escritor?

domingo, 31 de marzo de 2013

Rabbits: el macabro secreto de Lynch



Los secretos compartidos en muchos casos pueden desencadenar  paranoias, hacer un infierno de aquellos que son parte del oculto hecho. El afamado y polémico director cinematográfico David Lynch en el año 2002 realizó uno de los films más perturbadores en la historia del cine, me refiero a Rabbits protagonizada por: Scott Coffey , Rebekah del Rio, Naomi Watts y Laura Harring.

Este film desarrollado en siete capítulos es una obra sobre las culpas. A lo largo de los 50 minutos que dura el film el espectador se encuentra con un solo ambiente, ocupado  por tres personas embutidas en trajes de conejos. El fondo musical es lo más cercano al ruido del miedo. En la sala de estar de una casa bajo el manto espeso del ruido de fondo los conejos comienzan un dialogo que, a primera escucha, parece discordante e inconexo. Mientras uno de ellos entra y sale varias veces del ambiente los demás siguen en sus charlas cercanas al delirio alternando con silencios prolongados. En algunos de los actos aparecen los conejos por individual declamando lo que pareciera ser una poesía que revela el encubrimiento de un crimen. Cada uno de los conejos en su turno de declamar señalan hechos con una sabana, un perro e insectos. En ciertos momentos aparece la cara de un demonio sobre sus cabezas hablando en un idioma inteligible. El final es un grito que procede del exterior del único ambiente siempre visible al espectador, mientras apaciblemente los conejos observan la puerta abierta de la sala.

En mi opinión es un crimen cometido del cual todos son culpables, ellos comparten la pena angustiosa de la conciencia, se castigan unos a otros con los recuerdos del atroz acto oculto. Por último, el grito simboliza la perdida de la razón dando espacio al infierno que el demonio acechante reclama.

Interesante el uso de conejos como protagonistas, este simpático animal es considero por muchas culturas símbolo del sexo desmedido, de la locura y de la obsesión por el paso del tiempo.

Yo sigo pensando sobre las cosas que Lynch ha querido decir con el film. De seguro existen muchas otras interpretaciones. Podría ser hasta la más simple, decir nada.
Es un film que funciona. El arte está hecho para hacer pensar sin la necesidad de aclarar.

viernes, 29 de marzo de 2013

Elegía para un americano: Siri Hustvedt y su pasado

El hombre es producto del pasado,  consecuencia del infinito que denominamos tiempo. La memoria y los secretos son poderosos ingredientes que componen la esencia humana, sin ellos la existencia pierde sentido haciendo del presente una agobiante travesía bajo la sombra de la duda. Siri Hustvedt ha construido una historia de profundos pensamientos, un thriller psicológico que absorbe al lector desde la primera página.



En Elegía para un americano un psiquiatra de nombre Erik Davidsen debe hurgar en los fantasmas del pasado cuando encuentra entre las pertenencias de su padre fallecido unas cartas que comprometen la imagen del hombre que ahora desconoce. Un crimen ahogado en el silencio con la complicidad del tiempo.

Husvedt desarrolla en Erik un personaje fascinante exponiendo a la luz las dificultades que pueden generar las emociones. Teorías sobre los sueños y los traumas de la niñez acompañan al psiquiatra a lo largo de la búsqueda de respuestas ante el misterio heredado como legado de su difunto padre. A la par debe lidiar con los problemas de sus diferentes pacientes y la prematura viudez de su hermana, situación no menos problemática que la caída de su propio matrimonio terminado en un aparatoso divorcio. Aunque la vida le presenta una nueva oportunidad de amar debe lidiar  y combatir los sentimientos que en él ha sembrado la mujer equivocada que lo llevará a un espiral de tormentos.

De especial interés se me hizo el personaje de Max Blaustein, un escritor de culto que regresa a la vida a través de un lector obseso por su obra. Siri Hustvedt muestra en este personaje Blaustein el peligroso juego del escritor sobre la delgada línea que separa a la ficción de la realidad, donde el creador puede terminar enloqueciendo al  aferrarse a la existencia desbordada de sus personajes fuera del papel, ahogándose sin remedio en una verdad insoportable.  

Un dato interesante para aquellos lectores dispuestos: Las cartas presentes en la historia donde se desarrollan las memorias del padre de Erik, son fragmentos verdaderos de las memorias escritas por el padre de Siri Husvedt el cual antes de morir le dio el permiso para utilizarlas en la novela.



lunes, 18 de marzo de 2013

El silencioso Coetzee


El mayor de los sufrimientos se hace en silencio. Pensamientos impulsados por la memoria desencadenan torrentes de emociones que pueden manifestarse en gritos, carcajadas y llantos. Pero es el silencio el génesis de lo humano. Todo escritor nace de la inconformidad, de la duda, de la perdida y la negación del tiempo. En silencio se construyen mundos donde todo es nada y nada es todo. El silencio también es un idioma y como todo idioma requiere de un traductor y ese es el escritor.

Aquel que escribe hace de lo invisible lo tangible. Aquel que escribe es sensible al entorno que lo rodea, más allá de las palabras y los gestos son los silencios lo que realmente escucha y observa.
Coetzee ha hecho del imperceptible idioma todo un arte. Para él escribir es un gesto de rechazo ante la cara del tiempo. Un intento de alcanzar la inmortalidad.

El silencio también puede ser lo desconocido. Coetzee muestra un gran interés por las lenguas muertas, aquellas que se han perdido. Escribir se convierte en una misión de rescate. En su libro Verano editado en el año 2009 desarrolla una historia hipotética de su muerte, donde un joven biógrafo realiza entrevistas a las mujeres que de alguna forma alimentaron la vida y escritura de Coetzee. En uno de los capítulos se presenta a su prima de nombre Margot recordando una inquietante conversación sobre las lenguas perdidas con el fallecido escritor, a lo largo del intercambio de ideas ella le pregunta:

¿Qué sentido tiene hablar un idioma si nadie más lo hace? ¿Con quién puedes hablarlo?

La observa y sonríe, respira y da la siguiente respuesta:

Los muertos. Puedes hablar con los muertos. Quienes por lo demás están sumidos en un silencio eterno.

Coetzee, más que nadie, sabe del poder de la imaginación, en ella la vida se vive deprisa .Los supuestos que habitan en ese mundo de ensueño terminan por afectar las decisiones  del mundo real. En Juventud libro donde Coetzee narra su vida como matemático en Londres laborando para IBM se va enfrentando con la discriminación del hombre común, del cual teme y niega en convertirse. Sigue aferrado a las palabras, a la poesía, formas del arte que lo hacen ver en su consideración un mejor ser humano justificando así las carencias que lo atormentan. Esa rebeldía se forma nuevamente en el silencio, allí donde muchas voces se convierten en una, haciendo de un simple momento toda una vida, de pocos segundos muchos año. Aquí un extracto del libro Juventud:

(…)la oye escabullirse de la cama y dirigirse de puntillas al baño del rellano para vestirse. Cuando regresa finge estar dormido. (…) Le gustaría ser más amable con Astrid. (…) Le gustaría secarle las lágrimas, hacerla sonreír; le gustaría demostrarle que su corazón no es tan duro como parece. (…) Pero tiene que ir con cuidado. Demasiada calidez y Astrid podría cancelar su billete, quedarse en Londres, mudarse a su casa. Dos derrotados dándose cobijo uno en los brazos del otro, consolándose: la perspectiva es demasiado humillante. Lo mismo podrían casarse y pasar luego el resto de la vida cuidando el uno del otro como inválidos. Así que no insinúa nada, sino que permanece tumbado con los ojos bien cerrados hasta que oye el crujido de las escaleras y el ruido de la puerta principal al cerrarse.

La mente siempre juega en silencio, en ella no todo es lo que parece ser. Ella alimenta esperanzas donde realmente no las hay, da luz donde dominan las sombras, llena de valor al cobarde y puede hacer de un enano un temible gigante.

En Foe la protagonista recibe un duro golpe de la realidad al toparse con el sitio donde su amigo escritor hace honor a su oficio, lugar que dista por mucho de aquel paraíso idílico por ella previamente imaginado:
Nada es exactamente como me lo había imaginado. Lo que pensé que sería su mesa de escribir no es ni siquiera una mesa, sino un modesto escritorio. La ventana no se abre sobre bosques y prados, sino sobre el jardín. El cristal no tiene ninguna ondulación. El arcón, más que un arcón es una valija de correo. Pero todo queda a mano.  ¿No le llama la atención tanto como a mí la relación que guardan las cosas tal como son en la realidad y la imagen que de ellas nos hayamos podido formar?

Coetzee aunque considera el silencio como idioma sabe que es inservible sin la interpretación de la escritura. Los gestos pueden comunicar el silencio pero no son suficientes para entenderlos. La imaginación es un poder incalculable solo cuando es posible darle vida a través de la palabra escrita. En Foe Coetzee construye una historia alterna inspirada en el clásico de Daniel Defoe Robinson Crusoe, donde una mujer bajo trágicas circunstancias naufraga en la misma isla donde Robinso Crusoe junto a Viernes habitan. En un punto de la historia la preocupación de la protagonista se centra en Viernes que es mudo. Ella intenta comprender sus silencios pero le agobia hacer supuestos valiéndose sólo de su imaginación, no comprende el por qué Crusoe no ha realizado un método escrito de comunicación que haría de la convivencia de Viernes más digna, más humana:

Crusoe nunca quiso enseñarle porque, según decía, a Viernes no le hacían falta las palabras. Pero Crusoe estaba en un error. Pues si hubiese sabido hacer a Viernes partícipe de sus propósitos e ideado algún medio por el cual Viernes pudiera haberle revelado también los suyos, bien valiéndose de gestos con las manos, por poner un ejemplo, o bien componiendo con guijarros formas que simbolizasen palabras, la vida en la isla, antes de mi llegada, hubiera resultado bastante menos tediosa. Y así Crusoe habría podido hablarle a Viernes a su manera, y Viernes contestarle a la suya propia, y muchas horas de otro modo vacías hubieran pasado volando.

Coetzee de forma sileciosa nos confirma que la escritura es el gran testigo de la historia, sin ella no hay mundo.

martes, 22 de enero de 2013

Crucero de verano, el cuento de hadas de Truman Capote

El destino es un jugador astuto que desconoce las reglas y gusta de quebrantar voluntades, a pesar de ello sus resultados favorecen al hombre y enriquecen su camino y en este caso su memoria. Crucero de verano es producto de ese destino tramposo. Capote se dedicó a escribirla durante una década comenzándola en 1943 hasta abandonarla. El manuscrito bajo la sentencia del autor junto a otras pertenencias se destinaba a su olvido y destrucción dejando encargado al portero de su modesto piso en Brooklyn la nefasta y suicida misión , el portero no cumplió con lo convenido y decidió atesorar las pertenencias que luego fueron adquiridas en una subasta por Sotheby's (una de las más grandes compañías de subastas del mundo) los cuales contactaron a Alan Schwartz , único fiduciario del fallecido escritor para autenticar el manuscrito…el resto es historia, en el 2005 Crucero de verano se convierte en una novela.

La historia es un cuento de hadas moderno. El choque de dos mundos forjados por el nacimiento del amor, una chica de alta sociedad se enamora de un inmigrante de bajos recursos y toscos modales. La obra es de una tónica interesante, con un ritmo narrativo agradable aunque no logra disimular las marcas de una historia inacabada, sin embargo es una pieza literaria de lujo para aquellos seguidores del autor de A sangre fría. Capote expone su gusto por el lujo, el brillante pero internamente oscuro mundo de la alta sociedad donde ninguno escapa de los demonios de la inconformidad. El amor a través de la inexperiencia y la salvaje juventud se transforma en una tragedia de la cual el lector también será víctima.

Lectura recomendada para curiosos




domingo, 13 de enero de 2013

Craig Russell y el lado oscuro de los Grimm



Craig Russell trae el lado oscuro de aquellos relatos que nos han acompañado a todos en nuestra infancia, historias con personajes carismáticos que muestran hechos moralmente correctos, narraciones que leíamos con atención y admiración. Me refiero a los cuentos de los Hermanos Grimm.

Los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm se dedicaron a viajar y a compilar los relatos pertenecientes al folklore alemán. Al paso del tiempo dichos cuentos fueron editados y cambiados debido a las censuras de las que fueron objeto, aunque los Grimm siempre dijeron que sus cuentos no eran para niños los mismos terminaron “suavizados” con el fin de cumplir con la alta demanda de lectores jóvenes. En sus ediciones originales dichos relatos difieren mucho de los que hoy en día conocemos, sus finales eran trágicos y más que dar una lección de moralidad, reflejaban los males de la sociedad de su tiempo: la venganza, la envidia y la ira. El final de Blancanieves es claro ejemplo de ello, en su versión original la bruja y madrastra es forzada a bailar con zapatos de hierro al rojo vivo hasta morir,  contrastando con el dulce final realizado por Walt Disney.

Inspirado en estos datos Craig Ruseell (escritor nacido en Escocia) escribe Cuento de muerte (Brother Grimm, su título original) una de las mejores novelas dentro del género de Literatura Negra. Basado en sus experiencias como policía y su fascinación por la Alemania de postguerra, Russell arma una historia fascinante. Una serie de cuerpos sin vida comienzan a aparecer a lo largo de la ciudad de Hamburgo, lo que parece ser otro caso de un asesino serial se convierte en toda una pesadilla. Los cuerpos encontrados en posturas extrañas y en diferentes escenarios contienen mensajes alusivos a los cuentos de hadas. Jan Fabel policía y personaje central de la historia será el encargado de descifrar las motivaciones de la mente siniestra tras estos asesinatos.
  
Existen varios puntos resaltantes de la historia, uno de ellos la fascinación del autor por la ciudad de Hamburgo, desarrollando una descriptiva del entorno arquitectónico de forma vivencial, siendo el lector engullido por el cuidadoso ambiente en el lienzo de palabras  que Russell pinta con destreza. La humanidad que el escritor le imprime a Fabel es aplaudible, un policía que no es invencible, a la vez de investigar tan atroces asesinatos en su vida personal es abordado por torbellinos de exigencias y dilemas personales por resolver. El punto más alto de la historia son aquellos concernientes al folklore alemán sobre los cuentos de los Hermanos Grimm, Fabel debe indagar e investigar sobre los fantásticos relatos para así entender al implacable enemigo con el que se enfrenta. Durante la investigación el lector se convierte en testigo silencioso de datos desconocidos, poniéndose al descubierto la otra cara de los Grimm, su fijación por la maldad humana expresada en cuentos típicos de cada región por donde viajaron. Narraciones que alimentaban el miedo de sus oyentes con la finalidad de que estos se comportaran dentro de las normas sociales establecidas.

Craig Russell se sumerge en los cuentos de hadas revolviendo sus aguas, las pesadillas emergen mostrando que tras la belleza de la luz se esconde una implacable oscuridad. Debo advertirles que dentro de las páginas de Cuento de muerte habita el más despreciable de los asesinos en la historia de la literatura.  Aquellos que son padres y acostumbran a contar un cuento a sus hijos antes de dormir, quizás después de leer ésta novela, lo piensen dos veces. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

New Pompey


La vida es una larga consecuencia de las decisiones tomadas a lo largo de los sueños y pesadillas que nos acompañan desde que nacemos y morimos. Los vínculos familiares son pilares fundamentales para el éxito o la derrota. Complacer a aquellos que bajo el signo de la entrega, el amor e incluso el desamor te han proporcionado la vida es un imposible cuando lo que deseas contradice el “orden natural del mundo”.

New Pompey es una historia frontal que lleva al lector a ser parte de la sombra de la duda y el engaño, de la inconformidad y del dolor.

Cali, protagonista de la historia desconoce la tormenta que caerá sobre él al retornar al hogar que alguna vez defraudó al aceptar su homosexualidad. Los fantasmas del pasado reaparecen en una casa vacía, las memorias se confunden con un presente plagado de violencia y difíciles apuestas. La amistad se viste de traición y el amor para Cali es una caída al vacío de la desesperación.


New Pompey, una montaña rusa de emociones. El lado frágil de lo cotidiano, un homenaje a la melancólica música de la vida donde la alegría también es una forma de tristeza.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Esta gente


La misión de un libro es mantener despierto al lector, haciendo del paso de sus páginas un movimiento necesario quebrando las voluntades adversas y sembrando la adicción. Francisco Suniaga ha logrado el cometido sumando fieles lectores hambrientos de sus escritos, seguidores que al igual que caníbales esperan degustar una nueva entrega. Esta gente aunque es un libro de un cocinero experto deja estragos en la digestión.


La historia es interesante, retomando a su recordado personaje José Alberto Benítez en la la isla de Margarita desarrolla una curiosa aventura donde los elementos históricos y judiciales se cruzan para confrontar al lector ante una realidad que rompe con las fronteras del papel. Un viejo amigo del padre de Benítez pide su apoyo y asesoría legal para realizar una campaña judicial destapando un acto nulo durante los tiempos de la firma del acta de independencia en Venezuela, momento que podría llevar a desligar a la hermosa isla del territorio venezolano y con ello lograr la autonomía que tanto puede ayudar (en su teoría y anhelos) a Margarita en convertirse en un pequeño país independiente. A su vez Benítez debe lidiar con problemas personales que afectan su cotidianidad: Una necesaria operación en la próstata, una linda abogada más joven convertida en su amante y la relación apagada con su esposa. Todos estos argumentos pueden construir una historia de gran envergadura pero todos ellos se salen de las manos del autor dejando las buenas ideas desamparadas. Los diálogos entre los personajes son muy extensos y reiterativos, incluso por momentos parecen monólogos. Son visible las lecturas de Philip Roth que el autor venezolano a realizado al dotar de los mismos dilemas a su protagonista ante la crisis de la edad madura y el refugio de estos en amantes mucho más jóvenes (en mi consideración uno de los puntos fuertes de la novela que se pierde bajo la sombra de las largas explicaciones judiciales entre los personajes). El ritmo de lectura una lenta sinfonía gótica.


Esta gente al igual es una declaración de inconformidad ante un sistema judicial que rompe las reglas establecidas.


Debo pensar que Esta gente es solo un momento, un simple intento de un escritor que puede dar mejores resultados.

martes, 4 de diciembre de 2012

Te doy las gracias

Escribir es la traducción del entorno, reflejos de las vidas que te rodean incluyendo la que posees. Como escritores somos sensibles a sus cambios, desafíos y desagravios. Somos testigos de interés por el todo y la nada.

Caracas, la única ciudad que conozco ha sido la madre y protectora de mis hermosos sueños pero también ha sido causante de mis amargos momentos. A veces sin darme cuenta, ella en lo oscuro dicta mis palabras. Como toda urbe ella es muchas ciudades en una, sus habitantes pintan su propio oleo, algunos coloridos, unos más grises que otros. Cada rostro para cada ciudad-réplica que pensamos habitamos todos.

Caracas es una ciudad furiosa e inclemente para aquellos que no saben apreciarla y mucho menos entenderla. Hablo de un colectivo que por momentos pertenezco, es ahí cuando me refugio en la escritura, en el oficio de la crítica, porque escribir no es más que la inconformidad con la realidad. La imaginación es la reinterpretación de lo posible, haciendo de lo oculto algo tangible. 

En mi pequeño reinado del papel siempre confronto a la ciudad, converso con ella, la amo y la desprecio como la amante de mis deseos, le canto al rostro y le grito al oído, beso sus pies y muerdo sus manos, la arrastro con rabia y la levanto con ternura, me río de su llanto y me entristezco de su absurda alegría, busco su compañía y la empujo cuando se acerca. Ninguna relación es perfecta, creo que de alguna forma debo decirte algo Caracas… gracias.






domingo, 25 de noviembre de 2012

Bartleby y la negación


Para el escritor no existe mayor drama que la sequía, aquella que inhibe al pensamiento dejando bajo la desolación el papel. Algunos deciden aceptar el silencio, otros morir antes de acobijar la castigadora negación.

Hasta hace unos días me encontraba deambulando en el desierto de las ideas sin encontrar un oasis que refrescara mis pensamientos. El miedo y la angustia me acompañaban frente al teclado inerte, ni una sola letra se ofrecía como voluntaria para el acto creativo. El abandono la única opción viable, sólo me quedó buscar refugio en la lectura.

Sin preverlo a mis manos llegó el libro que iluminaría la oscuridad de mi pesar: Bartleby y compañía de Enrique Vila-Matas. Un libro que navega entre la narrativa y el ensayo, teniendo como eje central el mal endémico de las letras contemporáneas que son la negación y la atracción por la nada. Bartleby, un personaje creado por Herman Melville da origen al extraño y extraordinario Síndrome Bartleby que no es más que la manera de definir a aquellos escritores que dejan de escribir.


A lo largo de sus páginas el autor nos pasea por anécdotas inyectadas de rasgos biográficos aderezados con pizcas de dulce ficción a través de los momentos de negación de los grandes escritores de la historia, unos más conocidos que otros lo cual hace de este libro un documento invaluable. Rulfo, Salinger, Wilde, Juan Ramón Jiménez, el Barón de Teive (uno de los heterónimos de Fernando Pessoa), Thomas De Quincey entre otros forman el universo de Bartleby y compañía.


Luego de la lectura he iniciado nuevamente el desarrollo de mis relatos (los cuales espero algún día publicar). He comprendido que el silencio de la negación puede ser inspirador. El silencio también es literatura. Pienso que la más grande obra es aquella que aún no se ha escrito.


domingo, 28 de octubre de 2012

Sunset Park


Miles Heller es un hombre de 28 años que por voluntad propia ha abandonado su formación universitaria y ha desaparecido de la vida de sus padres motivado por la culpa que ha ensombrecido la relación con sus familiares, una tragedia que lo castiga a toda hora. Miles ha optado por otra vida encubriendo su tortuoso pasado pero el destino le hace una nueva jugada, ahora tendrá que huir para salvar una relación amorosa donde el tiempo es la clave de su solución, la joven que ha cautivado su corazón es menor de edad y aún faltan unos cuantos meses para que cumpla con la mayoría que establece la ley, mientras esto ocurra deben permanecer aislados para evitar los chantajes y amenazas de quienes desean tomar partido de la situación. Justo en los momentos que Miles Heller debe dejar el estado de Florida, abandonar su actual empleo y vagar sin rumbo la solución aparece en la llamada de Bing Nathan, un antiguo amigo de infancia que junto a otros desafortunados ha ocupado una casa abandonada en el área de Suntet Park. En vista del apuro Miles accede a la oferta de su amigo, iniciando así la historia que no dejará indiferente a ningún lector.


En Sunset Park se expone la industria literaria y sus dificultades; los esfuerzos del PEN por hacer valer los derechos humanos de los escritores que han sido objeto de injusticias por parte de estados totalitarios, y un homenaje a los grandes del béisbol (deporte que a Paul Auster apasiona) con datos curiosos de los profesionales del diamante. Cabe destacar al personaje de Alice Bergstrom que elabora una tesis de las relaciones y conflictos entre hombres y mujeres de los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, haciendo del film "The best years of our lives" su principal objeto de estudio.

Sunset Park un libro inolvidable.

domingo, 14 de octubre de 2012

La mujer en el espejo


No puede evitar sonreír, lo sabe, ha llegado el momento y está feliz; su cuerpo ha llegado a la madurez. Sus caderas pronunciadas símbolos de los deseos más variados, sus  pechos tienden a oprimir las miradas de quienes irrumpen en su camino. Sigue riendo frente al espejo tapando su entrepierna, fija la vista en sus propios ojos, hace un guiño coqueteando con ella misma, siente el mismo vértigo que  ha causado su juguetona mueca infinidad de veces en aquellos insistentes pretendientes.


Descubre su monte de Venus permitiendo su reflejo, un lecho intacto codiciado por aquellos ambiciosos conocedores del valor de la tierra virgen, lugar fértil donde la primera semilla se hace inmortal, un tatuaje en la memoria de la diosa dominante del frondoso placer.


Con sus manos comienza a delinear su cuerpo, tacto apenas perceptible a través de las suaves puntas de sus dedos. Se eriza la piel, la sacuden espasmos. Oleadas de calor surcando sus poros obligándola a dejar en el aire suspiros perdidos sensibles a la excitación. Cierra los ojos y su imaginación recapitula sus amantes, competidores buscando dejar huellas imborrables. Pero ella es como la arena, una vez que pasa el tiempo y oscila sobre ella el viento esos rastros forman parte del pasado, un olvido que jamás será descubierto por algún nuevo osado.


Abre sus ojos nuevamente y contempla la efervescencia de su ser, una fragilidad donde se esconde un gran y peligroso poder. Sabe que mujeres como ella han determinado la historia de la humanidad, por ellas se erigieron civilizaciones y destruyeron esperanzas. Siente escalofríos al razonar que es la pieza fundamental de la permanencia del hombre en la tierra, ella es la clave de la humanidad, la especie sobre todas las especies. 


En ella el bien y el mal del llamado mundo. Ríe con fuerza, los inocentes la llaman simplemente “Mujer”.

martes, 2 de octubre de 2012

Instrucciones para leer este libro


Existen libros que deciden la manera como el lector debe abordarlos, sus páginas designadas por números imponen un orden indestructible dejando como única opción leerlos bajo el rigor de la ascendencia. Fedosy Santaella es un escritor que gusta de romper reglas, desmembrar aquellas que rigen el amable y misterioso juego de la escritura y la lectura. Instrucciones para leer este libro es un ejemplo de ello, una guía turística del mundo que habita dentro de uno de los escritores (en mi humilde opinión) más interesantes dentro de la narrativa de nuestro país.


En su nuevo libro Fedosy aborda la poesía, la ficción y la narrativa breve. A cada página se percibe que él se ha divertido escribiendo, podemos figurar su rostro sonriente y malicioso a medida que el nuestro, bajo la sabana del escrutinio, se deforma en muecas y pinceladas de asombro haciendo de lo absurdo algo sumamente divertido. Desde su inicio el libro hace del lector un capitán de navío con la facultad de elegir y decidir su página de partida y de  arribo, toparse con historias y pensamientos que tienen vida propia pero que a su vez forman un único mundo ocupado por “Sinseso”, personaje recurrente a lo largo de las 197 páginas que componen el parque de diversiones literario que el autor nos regala.  Aunque el humor tiene una importante presencia no se puede obviar la calidad y coherencia de la narrativa que Fedosy presenta en una experiencia sensorial brillante y abrumadora, con imágenes que perforan los sentidos haciendo de cada oración una degustación sublime. La ficción ocupa espacios dejando huérfana a la realidad. Su escritura bebe tanto de grandes fuentes literarias como de lo mejor del cine y de la música, ejemplos: un hombre visiblemente enfurecido con una fisonomía similar a la del ruso rompe rostros Duff Lundgren y ladrones que roban al ritmo de la música de Mingus forman parte de los personajes desarrollados, sin dejar de lado referencias literarias como la novela Bajo el volcán de Malcolm Lowry.


El libro también es un estamento crítico del entorno del autor. De su sarcasmo e ironía saca a relucir su opinión y posición ante aquellos comportamientos que por él (y otros) son cuestionados. Declarando su rebeldía a la detestable hipocresía, siendo autentico al no forjar posturas esnobistas. Se agradece sus no pretensiones, sabe que en pocas palabras se producen los mayores impactos.

Ha llegado a nuestras manos un manual de uso y comprensión del universo oculto de Fedosy Santaella, un escritor como pocos, seguro de sí mismo y con un mensaje claro: La literatura es la mejor forma de divertirse.

lunes, 1 de octubre de 2012

Paul Auster en el mundo de las casualidades


Perder un vuelo y conocer al amor de tu vida, atender una llamada equívoca y pretender ser la persona correcta, ceder el paso al cruzar una calle. Hechos cotidianos y casuales que pueden determinar nuestros destinos, situación que ha obsesionado a Paul Auster a lo largo de sus creaciones durante su exitosa y extensa carrera como escritor de novelas y guionista. 

Dos libros esenciales para comprender su universo son El cuaderno rojo y La invención de la soledad.


En El cuaderno rojo  Auster desarrolla en escasas sesenta y cuatro páginas las circunstancias y hechos que lo llevaron a recurrir a la pluma, convirtiendo esas curiosas historias que han adornado sus días en escritos fascinantes con una prosa única que lo identifica. “Un número equivocado inspiró mi primera novela”, una tarde cualquiera en su apartamento en Brooklyn Auster atiende una llamada, al otro lado de la línea preguntan si se han comunicado con la Agencia de Detectives Pickerton, él contesta que se han equivocado y cuelga la llamada. A la tarde siguiente atiende otra llamada, para su sorpresa es el mismo individuo preguntando nuevamente por la agencia de detectives, le indica una vez más que el número es equivocado y cuelga. Pero el hecho se queda en su mente y comienza en él un juego de interrogantes: si suplantara la identidad de un detective de la agencia ¿qué habría sucedido si hubiese aceptado el caso? De esas dudas nació La ciudad de cristal la afamada novela que dio inicio a la Trilogía de Nueva York.


Poco tiempo después de la muerte de su padre se aboca a escribir, dándole vida al libro La invención de la soledad, lidiando con su dolor de la mejor manera que conoce: plasmando sus pensamientos en el papel.
Su padre era un hombre poco conversador, indescifrable a causa de su silencio, con valores firmes y un adicto al trabajo. Auster, al desarrollar sus ideas a través de las palabras, buscaba enterrar y dejar en el pasado a aquel solitario que alguna vez fue su padre, borrar el recuerdo del dolor enterrándolo en un solemne acto de memoria y comprensión. Pero se equivocó, a medida que escribía parecía que Sam Auster estaba con más vida que nunca, irónicamente con mayor presencia, ahora que su cuerpo había mutado a un despojo sumergido en las sombras, alimentando a otros seres invisibles. A lo largo de La invención de la soledad, Auster realiza un ejercicio de perdón, donde las memorias saldan cuentas pendientes, enterándose que se parece más a su padre de lo que consideraba. Al hacerse traductor (oficio de sus primeros años de la mano con la poesía) se convierte en un usurpador de identidad, se transforma en un devorador de almas, donde debe pretender ser aquel alquimista inicial, traducir sin cambiar la fórmula original, su padre era un hombre de varias identidades, para cada persona que lo conoció existía un Sam Auster distinto, para cada uno de ellos traducía su propia vida para el gusto y complacencia de todos. Al hacerse escritor se convierte en un guardián de la soledad, donde el silencio es compañía suficiente para soportar la existencia, donde los pensamientos delimitan al mundo circundante permitiendo vivir tu propia historia. Su padre nunca entendió que su hijo se hiciera poeta y escritor, él nunca comprendió a su padre por su aislamiento y silencio, ambos, sin saberlo, terminaron siendo la misma persona.


Las casualidades que se convierten en destino, así me gusta definir la literatura del hombre que hace un homenaje continuo al oficio de escritor. Auster ha sometido a sus personajes a lo largo de su narrativa ha incontables vicisitudes, engañándolos, haciéndoles creer que lo que ocurre son simples condiciones del azar hasta llevarlos a un destino que han querido evadir y con extraña pasividad terminan por aceptar.





domingo, 30 de septiembre de 2012

Stoker el inmortal


El 20 de abril de 1912 muere Abraham Stoker, escritor irlandés mejor conocido por el pseudónimo de Bram Stoker, creador de Drácula la más grande novela de terror jamás escrita.Un hombre sobrenatural, inmortal y sediento de sangre. Un ser aterrador proveniente de las sombras que logra ser cautivado por la belleza de una mujer, donde la simpleza e inocencia de ella terminará siendo su condena.


La historia del ser sediento de sangre se inspira en el personaje histórico Vlad Tepes, el sanguinario príncipe de Valaquia (hoy día sur de Rumania). Vlad castigaba a los traidores y a sus enemigos empalándolos. Se decía que su sadismo no tenía límites  llegando a beber en copas la sangre de aquellos infortunados y realizar festines alrededor de los hombres atravesados por las estacas.


Drácula es una novela epistolar, su dinámica se aferra a las cartas que los personajes intercambian entre sí haciendo del lector un testigo silencioso, conocedor de detalles, de pistas e información de vida o muerte que no puede revelar a los desconcertados protagonistas de la historia. La prosa es maravillosa, logrando un ambiente envolvente donde el lector encarna a cada personaje de turno al tener en sus manos la carta correspondiente. El choque de emociones y creencias es constante, la mezcla del suspenso y el romanticismo su variable. Su punto álgido está en el capítulo concerniente a Jonathan Harker y su experiencia dentro del castillo de Drácula, aterrado por las inexplicables alteraciones de la naturaleza a las que es sometido siendo prisionero del príncipe de las tinieblas.


Existen varios datos curiosos alrededor de la obra:

--Val Hensing el conocido caza vampiros, físicamente es la descripción de la fisonomía del autor, un reflejo del propio Bram Stoker.

--Aunque se asegura que Vlad Tepes es la única influencia de Stoker para su personaje Drácula publicada en 1897, El vampiro un breve relato escrito por John William Polidori durante una tormentosa noche de 1816, es considerada la primera historia escrita sobre un hombre vampiro, con rasgos aristocráticos y poderes de seducción. Sin duda Stoker debe haber tomado parte de sus ideas de Polidori.

--La descripción de Rumania y del área de Transilvania fue de gran impacto visual para los lectores de su época, el autor sin haber viajado, realizó lo que se considera una de las descripciones más precisas de los territorios involucrados en la historia.

--Nosferatu film del cine mudo del año 1922, considerada una de las obras cumbre del expresionismo alemán, originalmente se llamaría Drácula, pero la viuda de Stoker ante demandas no cedió los derechos, ocasionando el cambio del nombre de todos los personajes del film, aunque la historia permaneció fielmente adaptada a la novela.


Han pasado 100 años de la muerte de Stoker, a pesar de ello es tan inmortal como el personaje errante y oscuro por él creado, protagonista de la más grande y terrorífica historia del género gótico.
¡Larga vida a Bram Stoker!

domingo, 9 de septiembre de 2012

Demonio de Libro


Los demonios son seres temibles y poderosos. A lo largo de la historia de la humanidad su presencia maligna ha sido representada en diferentes expresiones, desde el cuento oral pasando por las pinturas y como la contra balanza de diferentes religiones. Ellos personifican nuestros miedos y lo peor de nosotros mismos.

La mayor destreza del maligno es su poder para poseer cuerpos ajenos, tomando la apariencia de otro para cometer sus fechorías. ¿Qué pasaría si un demonio toma la forma de un libro?

En Demonio de Libro un ser del infierno es condenado a vivir dentro de las páginas de un libro, sus días pasan a la espera de un lector que sea capaz de sacarlo del encierro que lo acongoja, no sin antes advertirle que puede quemar el libro, que corra antes de que sea tarde.

Dada la advertencia el demonio inicia el relato de su vida, interactuando con el lector a medida que se desarrolla el paso de las páginas. Su origen, sus pecados, ambiciones y sueños se mezclan en una narración de corte histórico con tintes de terror y humor negro. Su afán de conseguir los grandes tesoros del hombre lo llevan a una asombrosa aventura con Gutenberg.

Clive Barker es uno de los grandes y más importantes escritores del género de terror en nuestros tiempos. Demonio de Libro es una obra peculiar, donde el autor expone sus controversiales posiciones ante la iglesia y los pecados del hombre, no dejando de lado su declaración de amor a las letras y la importancia de la palabra escrita. Lectura recomendada para curiosos.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Ven


Para el escritor su entorno es una fuente inagotable de historias a desarrollar. De simples conversas, negativas y afirmaciones se puede dar el inicio al toque mágico de la inspiración a las palabras sobre el papel, transportar la realidad al confesionario en blanco donde la imaginación todo lo permite. Hasta este punto suena bien, pero ¿qué pasaría si la historia narrada se basa en las confesiones que una persona ha realizado sin la intensión de que sea conocida más allá de los oídos seleccionados? Más cuando los detalles no han sido cambiados y mucho menos el nombre de la persona que en la vida real representa.

Un editor tiene en sus manos el manuscrito escrito por un reconocido autor de bestselles, la historia contada luego de su lectura lo ha impresionado y promete sin duda ser un gran éxito de ventas. Es de noche, esta por culminar el día. Aunque agotado debe concluir su escrito sobre la ética en el mundo editorial para una convención en la cual es el principal orador, pero sus pensamientos se niegan a trabajar libremente en el discurso. Una visita previa ha sembrado en su mente grandes dudas, pensamientos encontrados, un alguien que podría vivir en desgracia si se publica esa historia, la historia de su vida.

A largo de las horas el discurso se debatirá entre tachones y espacios en blanco, páginas desechadas y nuevos párrafos. El tiempo no espera y las decisiones deben ser tomadas. Se acerca la hora de su vuelo y debe trasladarse al aeropuerto.

Janne Teller ha escrito una impactante historia poniendo sobre tela de juicio el lado oscuro editorial. A veces nuestras desgracias son las ventajas de otros.

Se puede sobrevivir a lo que los demás te hacen, no a lo que tú le haces a los demás
                                                                                                                           Janne Teller

martes, 28 de agosto de 2012

Diario de invierno


El paso del tiempo es inevitable, un amigo sabio implacable. Las cicatrices en  el cuerpo como huellas de imborrables momentos que forman al individuo hasta convertirlo en el hombre consciente que reconoce ser. El cuerpo habla y comunica su historia.

Paul Auster es testigo de ese tiempo que no conoce de prisas pero que tampoco se detiene. El frío que absorben sus pies descalzos al levantarse de la cama y ver el invierno que lo recibe una vez más a través de la ventana lo remonta en su memoria cincuenta y ocho años atrás para iniciar así el relato de su vida.

Como de un álbum fotográfico se tratase Auster en Diario de invierno pasea por las diferentes zonas de su cuerpo, marcas y heridas como nítidas instantáneas de momentos inolvidables, sus alegrías y angustias, sus triunfos y fracasos, sus delirios y firmezas.

En otras oportunidades el autor a abordado a través de la escritura momentos personales de su vida. En El cuaderno rojo realiza un breve recuento de los hechos y casualidades que lo convierten en escritor. En La invención de la soledad su forma de lidiar con el fallecimiento de su padre y comprender su no convencional relación familiar. Ahora en Diario de invierno se enfrenta a la nostalgia, a los recuerdos que imploran con la frente en alto que acepte el fin de sus tiempos, que no está solo, que debe someterse a su humanidad condenada a la mezquina mortalidad.

Diario de invierno cierra su biografía absoluta. Auster no deja de sorprender con el manejo envidiable que tiene del lenguaje narrativo, cautivando y prendando al lector. Con maestría se desdobla y en segunda persona se cuenta a sí mismo su maravillosa historia.

Paul Auster es un escritor que pasará a la historia como una marca imborrable de su tiempo.

“Piensas que nunca te va a pasar, imposible que te suceda a ti, que eres la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas, y entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual que le suceden a cualquier otro”
“Has entrado en el invierno de tu vida”
                                                                                                                                                Paul Auster