miércoles, 2 de marzo de 2016

Mientras escribo


Escribir es el oficio del soñador, del hombre que desea un mundo a su imagen y semejanza. Mundos llenos de luz y oscuridad.

El monstruo de Maine, Stephen King, se encuentra en la lista de los más grandes y exitosos escritores de todos los tiempos. Sus pesadillas y seres han alimentado los miedos de muchos lectores.  King ha escrito uno de los manuales más honestos sobre el oficio del escritor, hablo de Mientras escribo, libro que escribió mientras se recuperaba de un casi fatal arrollamiento del que recuerda con ironía haber sido atropellado por uno de sus propios personajes.

Comenzando con la historia de su vida, pasando de la niñez a la edad adulta, Stephen King prepara el terreno al lector deseoso de convertirse en escritor. Presenta la dinámica que se establece entre el escritor y el lector como un acto de telepatía, siendo el libro el instrumento que los conecta, la imaginación de ambos pueden coincidir en muchos aspectos pero la última palabra la tiene el lector, debe tener la libertad de elaborar  los detalles en el desarrollo de su mundo interior mientras realiza la acción de la lectura. Se puede escribir acerca de una mesa que tiene un mantel rojo y decir que sobre ella está una jaula, el lector coincide con la imagen (acto definido por King como telepatía) y aquí ocurre la magia; él puede ver un mantel rojo con ciertos detalles en sus bordes, imaginar una jaula dorada. Menos es más.

En Mientras escribo King presenta una caja de herramientas (similar a la de los carpinteros) dividida en varios nivele donde están el vocabulario y la gramática, los verbos y los adverbios. Advierte sobre el uso de la voz pasiva y de los adverbios, ambos deben ser evitados. Para aliviar la tensión de sus argumentos el autor muestra al paso de las páginas sencillos ejemplos para la fácil comprensión del aprendiz de escritor.

Un libro fascinante que no puede faltar en ninguna biblioteca.

“Escribir se trata de enriquecer las vidas de las personas que leen lo que haces, y al mismo tiempo enriquecer la tuya. Es levantarse, recuperarse y superar lo malo. Ser feliz.”
Stephen King


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