lunes, 17 de junio de 2013

Los cambios de Mo Yan

Coetzee dice que el escritor no debe ser moralmente condenable. El escritor es víctima de su entorno y termina siendo el resultado de ese ámbito que no puede ser olvidado. Mo Yan (no hables) es la prueba del poder silencioso del escritor, y también es la muestra de cuanto el mundo puede reprochar a aquel que enmudece su verbo ante los atropellos para evitar conflictos.


Aunque en sus entrevistas no habla abiertamente sobre las dificultades del ciudadano común atrapado en un régimen totalitario impulsado por la figura endiosada de uno de los peores mortales que ha poblado la tierra, Mo Yan en sus novelas de forma muy sutil hace declaraciones firmes sobre el país que habita, sobre esa China rica en fantasías milenarias pero hundida en las ambiciones opresoras del hombre. Su novela Cambios es una de ellas.


En Cambios el Nobel chino construye una breve autobiografía novelada, los sueños de un joven campesino aunque condicionado por su estrato social no deja que sus aspiraciones se disuelvan en la apatía de la nada sin antes probar la difícil pero no imposible realidad. 


Con una prosa sencilla pero cargada de cierto humor negro, Cambios nos revela página a página detalles de la vida de uno de los escritores más polémicos de nuestros días, sus desencantos, amores y logros. La visión desde lo alto de un mundo que se ha hecho muy estrecho.


Para un árbol, cambiar de sitio es la muerte; para un hombre, cambiar de sitio es la vida”


1 comentario:

  1. No he leído Cambios, pero sí Las Baladas del Ajo y creo recordar que sus críticas eran muy poco sutiles. Saludos,

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