domingo, 27 de mayo de 2012

La oscuridad exterior


Al escribir estas líneas mis emociones son confusas, como el tripulante de un navío ante la incertidumbre del mar bajo la tormenta. Cormac McCarthy es un gran narrador, sus libros Meridiano de Sangre y La Carretera son grandes obras, no cabe la menor duda. Conociendo ya parte de su trabajo literario y de sus finales odiados, esos que dejan en el lector interrogantes con muchas posibles respuestas terminando en la nada, tomé el riesgo y retrocedí en el tiempo, exactamente al año 1965 cuando se publicó su libro La oscuridad exterior. A pesar de sentirme seguro del camino a recorrer, caí en la trampa. Una vez más McCarthy invade mis convicciones, mis creencias y fe en nuestra humanidad.

La historia se desarrolla en una cordillera indeterminada de Los Apalaches a finales del sigloXIX. Una mujer da a luz a un hijo producto de la relación incestuosa con su hermano. Holmes, padre del pecado, decide abandonar al niño en el bosque. Desea olvidar y enterrar su presente nefasto, sin darse cuenta que con su acto ha desatado el infierno en la tierra. Su hermana decide ir a buscar al niño aunque Holmes le ha dicho que el bebé ha fallecido de causas naturales. Ambos emprenden una travesía sin sentido, un andar motivado por las culpas. Él, buscar a su hermana que se ha fugado. Ella, conseguir al hijo no deseado.

El ambiente árido y hostil que envuelve a los personajes a lo largo de su recorrido es impactante. En la travesía varios  de ellos son hombres y mujeres en su estado natural, donde la fuerza y el arrebato son principios de vida conjugando así La oscuridad exterior.

Hasta el día de hoy creía ser inmune, poseedor de una coraza infalible ante las historias más duras ya escritas. Como una Caja de Pandora mi seguridad ha sido despedazada por la pluma de un mortal con el don de narrar perturbadoras historias.

Cormac McCarthy es poseedor de una fuerza única, haciendo que el lector se sienta ultrajado, despojado de sus sueños, temeroso de sus libros.

La narrativa es una herramienta maravillosa, creadora, alimentadora de dulces sueños. Pero cuando esa herramienta cae en manos de escritores como McCarthy, puede convertirse en un arma que deja profundas cicatrices.


1 comentario:

  1. Increíble reseña, te felicito. Yo nunca he leído nada de este autor: dicen que es crudo. Y la verdad es que la historia así me hace intuirlo.

    Creo que lo buscaré y lo leeré. ¡Un saludo!

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