domingo, 15 de mayo de 2011

Cosas que los nietos deberían saber

Un titulo que podría fácilmente calar en un libro de autoayuda, pero al ver que su autor es  el peculiar Mark Oliver Everett, cantante de una banda de nombre Eels, empiezas a dudar y a generar una curiosidad ansiosa por el contenido entre sus páginas.
Mark es un hombre que ha conocido de la manera más dura lo que significa estar “realmente vivo”. Hijo de Hugh Everett III, físico cuántico célebre por ser el creador de la teoría de los universos paralelos, nos da una premisa sobre el ambiente donde creció nuestro autor y personaje principal que nos relata en primera persona su vida, sus tragedias y triunfos que lo convierten en un personaje admirable.
La historia está muy bien contada, los detalles precisos de los hechos que marcan su vida nos va dejando imágenes difíciles de olvidar tocando las fibras del lector más duro.
La muerte es una constante en su entorno, donde el primero en caer es su padre , el primer contacto físico que Mark recuerda haber tenido con su progenitor, tactos que solo se hicieron posibles por los intentos de reanimarlo al encontrarlo inerte en su habitación víctima del infarto fatal. Su hermana con la cual sentía el mayor de los vínculos es una persona frágil,  sus trastornos la llevan al precipicio donde la desesperación acciona varios intentos de suicidios, logrando su cometido al momento que él recibe su primer contrato discográfico y la oportunidad de una gigantesca gira. Emociones extremas de alegría y dolor que no miden su momento de llegada y se disputan la reacción de un abrumado Mark serán una constante.
Como esas, se presentan muchas otras experiencias, donde,  sin ocultar sus sentimientos, el autor sigue lidiando con la muerte y adversidades a medida que va luchando y cumpliendo sus metas dentro del mundo que sabe bien lo ha salvado de cometer acciones contra sí mismo…la música. Por medio de ésta logrará canalizar todos sus demonios internos, frustraciones, dolores y alegrías dándole a conocer al mundo exterior una vida como pocas.
Sus memorias, compartidas con fragmentos de las letras de sus canciones explicándonos los hechos que lo inspiran a escribir y crear se convierten en documentos invaluables. Hay momentos curiosos donde también reiremos, hechos tras bastidores durante sus giras y amigos que nos pintarán más de una sonrisa ayudandonos a soportar las oleadas de emociones fuertes , nuestros ojos tendrán el arduo trabajo de mantener las lágrimas contenidas en un lector que de seguro no volverá a ser el mismo.
Mark Oliver Everett con Cosas que los nietos deberían saber ha escrito un himno a la vida. Te dice que la vida es corta, a veces  injusta e implacable pero por momentos piadosa y amable. Ya no puedo ser el mismo, han despertado muchas cosas en mí en las que debo pensar, para bien, sin duda.
P.D: Recomiendo realizar la lectura acompañada por la música de Eels, les ayudará a entenderme.


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