martes, 26 de julio de 2011

El Rey de La Habana

La Habana, ciudad que sirve de escenario para una de las historias más perturbadoras que he leído en mi camino como lector. Una ciudad sin equidad para sus habitantes, panorama que le toca vivir a un joven de nombre Rey, donde el ciudadano promedio tiene una vida llena de limitaciones, el hambre y la lucha por unos pesos diarios es la constante día a día.
Rey desde pequeño debe afrontar una vida decorada con tintes de violencia y escases, la perdida trágica de su madre y de su hermano mayor lo lleva a caer en manos del estado en una correccional, lugar donde en plena adolescencia aprende a valerse de artimañas para su sobrevivencia, modo de actuar que le ayudara a sobrevivir en la ciudad de La Habana  en sus basureros y calles, un panorama hostil sobreviviendo en un submundo plagado de jineteras, sádicos, dealers y proxenetas.
El personaje se muestra como alguien que por momentos se mueve y reacciona solo por instinto, el sexo es una necesidad presente a cada oportunidad, donde no importa caer en lo más bajo si eso te permite obtener unos pesos para tabaco, ron y comida.
Los excesos de una sociedad reprimida se expresan a través del juego narrativo del autor, no tiene frenos para exponer al lector una ciudad que ciertamente a su manera existe, una realidad que por momentos coquetea con la ficción.
Pedro Juan Gutiérrez ha escrito una obra fuerte como ninguna otra, se le ha comparado con Bukowski pero en lo personal, me parece que sobrepasa los límites de lo grotesco en ciertos momentos del relato. Sus personajes son muy humanos, tanto así, que su narrativa se torna sensitiva y podemos percibir el olor, el miedo, el tacto y hasta el aliento que de ellos emanan.
Buena narrativa no apta para estómagos y almas sensibles.
P.D: Tiene el final más impactante que he leído.


sábado, 16 de julio de 2011

Némesis

Ambientada en la pandemia de polio durante los años 40 en los Estados Unidos. Fiel a sus raíces judías Philip Roth toma como escenario principal a la comunidad de Newark, donde seremos llevados de la mano de dos narradores a vivir junto a Bucky Cantor la historia de su vida.
Cantor es un personaje complejo, con inicios duros, con una madre la cual no conoció que fallece al momento del parto, y un padre delincuente que debido a sus acciones sus abuelos maternos lo han alejado para así  protegerlo.
Criado por sus abuelos maternos, obtiene una educación rígida pero con amor, su abuelo como imagen de fuerza proyecta sobre el pequeño el comportamiento que a futuro será instigador  de dificultades ante las adversidades, reprimiendo los miedos justificando todo ante su propia culpa.
Con este preámbulo Roth ubica al personaje en plena pandemia ya siendo un joven de 23 años fornido y con condiciones físicas envidiables (a excepción de su corta vista), desempeñándose como instructor de educación física en campamentos de verano. Cuando uno de los niños es atacado por la polio al igual que otros que conforman el grupo del campamento comienza la pesadilla de Cantor, nacen sus dudas y miedos ante un mal que para la época se desconocía de su origen: un Dios no solo misericordioso sino destructor, no ser atacado por el mal ha sembrado desolación, y sentirse por momentos culpable por permitir a causa de su ingenua mortalidad la muerte de quienes aprecia.
En esta novela Philip Roth una vez más pone en tela de juicio la condición humana más primitiva de nuestra historia que es  “El miedo”, ese miedo a lo desconocido, la gran duda de la existencia de un Dios sobre todas las cosas. Sin importar lo mucho que cultivemos nuestro cuerpo y optimicemos nuestra condición física nos muestra que somos vulnerables ante cualquier enfermedad.
Contar más detalles sobre esta grandiosa novela sería un gran error, hay mucho por nombrar en cuanto al por qué recomendar este libro. Me basta decir que ocupa un lugar imprescindible en la literatura actual y que ningún lector será decepcionado.
Philip Roth es un escritor de marca, con su pluma y cada libro nos indica momentos de vida y de sus tiempos, un hombre único con un don excepcional.