domingo, 29 de noviembre de 2015

La Barata

La Barata es un viaje espiritual donde el fin da comienzo a todo. La numeración en reversa de sus páginas así nos lo indica. Son cantos que hacen ecos en planos que al tiempo no le importa, sólo habita el amor, un sentimiento que profesa la fe a  dioses del continente oscuro.

Las piedras y el agua son figuras recurrentes en los poemas que Santos López construye con gran dominio de la palabra, un arquitecto de la imaginación que funda sus bases en la musicalidad y sentir que expresa su ser.

La piedra puede representar lo terrenal, el físico, lo visible.

El agua puede ser el paso del tiempo, el desgaste, lo invisible.

En su portada La Barata muestra una cantidad de restos de hojas que son partes de las cenizas,  para luego, al desplegarse como una funda y separarse del libro, muestra en su reverso la viva llama alimentada por los mismos cuerpos que serán polvo en el viento. 

Más allá del ejercicio poético se hace un estamento de la inmortalidad de la palabra, ella representa el todo y la nada.

Heredas cerrar los ojos
Para continuar por dentro
Un canto,
Un tono
Y un milagro.  


domingo, 22 de noviembre de 2015

Henrique Avril. El relator gráfico del paisaje venezolano

Henrique Avril es considero uno de los primeros reporteros gráficos de Venezuela. Nacido en 1870 en lo que hoy es conocido como Barinas.


 Antonio Padrón Toro, comunicador social e investigador fotográfico realiza un extraordinario libro con el apoyo de la Fundación Bancaribe titulado Henrique Avril. El relator gráfico del paisaje venezolano. Padrón Toro nos lleva a los inicios de la fotografía en nuestras tierras que llegó de la mano de los franceses, nos relata el progreso de la impresión y toma de imágenes entre los años correspondientes a 1800 y mediados de los 1900, donde Avril luego aparece como un hombre de gran sensibilidad y formación que expuso a los ojo de nacionales y foráneos el panorama de los convulsos tiempos que le tocó vivir, haciendo de la imagen un arte.


Muchas fueron sus colaboraciones y publicaciones para diferentes medios pero de mayor relevancia son aquellos en los que Avril contando con 22 años de edad publica en las páginas de una publicación llamada El Cojo Ilustrado, donde aparecieron más de 310 de sus  fotografías que mostraban toda la temática social, económica, urbana, rural, costumbrista y tradicionalista del país.


Capítulo a capítulo se detalla el trabajo y técnica de Avril, sus viajes y encuentros con hombres y mujeres notables de la época. En sus páginas se intercalan 171 fotografías reproducidas digitalmente de la edición original de El Cojo Ilustrado.


Como dato curioso Avril produjo la primera tarjeta postal realizada en Venezuela.


Henrique Avril. El relator gráfico del paisaje venezolano es un libro tanto para fotógrafos como para artistas, para historiadores y exploradores, para periodistas y curiosos. Una joya que hace del retrato y de la impresión los grandes testigos de la historia.


“Las fotografías abren puertas al pasado, pero también permiten echar un vistazo al futuro”
                                                                                                                                                                                          Sally Mann



lunes, 16 de noviembre de 2015

Sísifo en la tierra de gracia

El mito de Sísifo apunta hacia aquella tarea  inútil que, a pesar del esfuerzo invertido, deviene terriblemente en un fracaso. En este texto académico de Héctor Vallecillos, encontramos la labor de un hombre brillante que desmenuza las razones políticas, económicas y sobre todo históricas del gran fracaso que vive Venezuela. El autor nos abre los ojos ante un fondo real y doloroso: la renta petrolera da para todo, incluso, para matar a la gallina de los huevos de oro. 

En cuatro precisos capítulos, llenos de referencias empíricas, de citas -y sobre todo de mucha data útil para economistas, sociólogos y politólogos- levantadas a la luz del trabajo estadístico, el profesor Héctor Vallecillos nos ofrece cuatro puntos centrales, desde los cuales podemos observar la realidad del proceso de desarrollo económico y de transformación social de las formas de hacer política en el país. Primero, nos describe a una Venezuela sometida a guerras y caudillos, donde los recursos provenían del saqueo y se distribuían -o no- bajo esa mentalidad. Es la Venezuela de la guerra de independencia, que luego sería apaciguada, a principios del siglo XX por un ejército unificador. En los siguientes capítulos, vemos el avance de la política venezolana, desde esos albores mismos del gomecismo centralizador, pasando por un examen brillante del llamado trienio adeco 1945-48; ahondando en los errores, excesos -y en especial, las repeticiones de esos excesos y errores desde el 1958, hasta finales de la década de los 90- Finaliza con una análisis de la partidocracia puntofijista y los efectos –desde 1998 al presente- de entender a la industria petrolera, como la caja chica de un proyecto político, al parecer, irresponsable. Este libro, penetra y profundiza en temas de explotación de la riqueza petrolera, de la generación y de la venta de la energía, sin dejar de lado, que para la historia venezolana, tanto el petróleo, como las bases mismas de la democracia y la movilidad social venezolana, se hacen parte de un enmarañado discurso político, sumamente combustible y volátil, tan volátil y combustible, como el discurso de los demagogos… o la fragilidad estructural de nuestras instituciones públicas. Sin duda, es un texto que llama la atención de todo lector, y nos guía por un periodo, de poco más de 100 años, lleno de profundas transformaciones humanas, políticas y sociales.   

domingo, 8 de noviembre de 2015

Bitácora de mundos imposibles

Un conjunto de relatos donde la ficción se viste de realidad, invitando al lector a un mundo enigmático de sueños utópicos y distópicos, fantasías y alucinaciones.


En un lenguaje directo y sin excesos  el autor Saúl Rojas en trece relatos hace referencias literarias y musicales que dan gusto. Uno de ellos,  titulado La dieta, donde dos personajes entablan una conversación motivada por su aspecto físico y de salud, en consecuencia a su ingesta de notas musicales. En Paisajes al revés para gente curiosa un hombre se topa con un jardín, lugar enigmático a manos de un extraño cuidador que siembra libros. En otro de los relatos, Laberintitis, una mujer ciega es una celebridad por correr atravesando laberintos. En Bitácora de mundos imposibles, el relato que da nombre al libro, un apacible personaje observa en su taza de café la creación del universo.


Aunque la ficción no tiene un punto de partida libre (bien lo dice Mario Vargas Llosa) permite romper cualquier  frontera, dejando a los personajes tomar las riendas de sus propias vidas que simulan  realidades. Saúl Rojas lidia con ella de la mejor manera: con la imaginación.


El paisajista del jardín de libros no está para juzgar. Su dicha está en la protección paternal de las palabras, en recorrer la vastedad fractal de su tesoro escrito, ordenando, catalogando, y cuidando sus plantas bullentes de ideas nuevas, repetidas, infinitas y fecundas.”


Bitácora de mundos imposibles es un libro lleno de sorpresas, de sueños que simulan realidades y de situaciones que nos enfrentan con las diferentes dimensiones a las que llamamos “mundo”.


“La realidad no existe si no hay imaginación para verla”
                                                                               Paul Auster




domingo, 1 de noviembre de 2015

Desnuda inclinación

La poesía es imagen, palabras que cantan la identidad y los secretos del alma, hipnóticamente se convierten en música en los labios de aquellos que se entusiasman al declamarla.

Desnuda inclinación, poemario de Nubia González es la muestra artística de la valentía, la autora expone en ciento nueve páginas una historia de coraje. El despertar de sus pasiones que se encienden bajo el influjo del mismo cuerpo que habita. Rompe la regla, aquella donde lo opuesto se atrae.


El poemario se divide en tres etapas:


En la primera, decidida  afronta al mundo que la juzga, aceptando sus inclinaciones y gustos sexuales por su mismo género. Es la reafirmación de sus sentimientos.


Para cuando tus ojos lean este poema
habré dejado de masticar el vidrio
que me refleja y amo
Mi boca no sangrará más vergüenza.


En la segunda, florecen los matices, los amores y desamores, las risas y los llantos, los enamoramientos y desencantos, las pasiones y el erotismo, las alianzas y las traiciones. Todos conforman el vertiginoso camino del amor y la entrega.


No quiero arrancarme
el sudor, el flujo seco en mis dedos, el olor.
No quiero que el jabón arrastre al desagüe el placer vivido,
tampoco quiero sacudirme y sentir
que era otro: sueño húmedo.


En la tercera, la certeza de estar en lo correcto, es su vida. Las experiencias le dicen al oído que es la mujer que siempre ha querido ser, la dama que reconoce el verdadero amor en sus propias formas, en los cuerpos que bien conoce porque siempre ha habitado en ellos.


Siempre mi carne tendrá un mismo destino
hembra   mujer   fémina   dama   señora   Eva.


Nubia en su Desnuda inclinación abre las puertas de los amores “prohibidos”, el erotismo y la pasión se alzan en versos que sin importar sus momentos de crudeza son hermosos alivios.


Vale destacar que el poemario tiene varias ilustraciones de Gustavo Löbig, imágenes que también son poesía.