domingo, 29 de abril de 2012

Indignación


“Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos” es la definición que aparece en el Diccionario de la Real Academia Española al consultar la palabra Indignación. Palabra que construye una de las mejores historias escritas de la literatura.

Philip Roth nos presenta un personaje fascinante, arraigado una vez más a sus orígenes judíos en la población de Newark, trasladando al lector a 1951 en plena guerra de Corea.

Marcus Messner es un chico de buenos principios, de una familia conservadora. Hijo de un carnicero kosher y de una abnegada ama de casa. Su vida ha sido como la de cualquier otro hasta que la relación con su padre comienza a debilitarse debido a la inseguridad que nace en su progenitor, ocasionando paranoia en sus actos, desarrollando una sobreprotección que alimenta una incontrolable obsesión. Marcus no puede aguantar las presiones y acosos de su padre y decide iniciar sus estudios universitarios en la Universidad de Winesburg ubicada a cierta distancia de su hogar, no dejando a su padre con otra opción que aceptar su traslado a la universidad de manera permanente hasta la culminación de su carrera.
Mantenerse fuera de los aptos para servir a la nación en el conflicto bélico ante el monstruo asiático es la prioridad, y por ello debe continuar ocupado y con buenas calificaciones. Marcus no pasa de los 25 años, lo curioso, ya está muerto. En las primeras páginas el lector es informado de ello, es consciente de que la historia la relata un hombre fallecido.

Marcus a lo largo de su corta vida se encontrará con las dudas y difíciles situaciones que todo joven inexperto debe afrontar ante el arribo de la adultez.
Sus metas son claras, dedicarse a sus estudios y graduarse de forma sobresaliente, pero todo cambia al conocer a Olivia, una chica hermosa y misteriosa, una mujer presa de sus propios demonios. La criatura que afectará su vida para siempre.

Philip Roth desarrolla personajes complejos que vislumbran las dudas y batallas internas del individuo ante los rigores de la sociedad. Los conflictos ante lo racional y lo místico, lo religioso y lo pragmático.
 Indignación es una novela brillante, donde la última palabra la tiene el lector.

P.D: El momento donde el joven Marcus Messner tiene un intercambio de palabras con el rector de la universidad, sustentando sus ideas en el discurso de Bertrand Russell Why I am not a Cristhian, es uno de los diálogos más intensos y emocionantes que he leído en novela alguna. Punto positivo al autor por el uso de personajes tangibles y reales de la vida universitaria de Winesburg, bien documentado de los hechos dentro del campus y las revueltas de su tiempo. Una joya de la narrativa que nadie debe perderse.


sábado, 14 de abril de 2012

Llenos de vida


Novela peculiar de Fante donde señala un punto de inflexión en su carrera literaria para dedicarse a la escritura de guiones cinematográficos exclusivamente por casi veinte años.

A diferencia de otras de sus novelas en este caso el protagonista asume el nombre del propio John Fante, dejando de un lado a su alter-ego Bandini, claro está que los rasgos misóginos y la irreverencia continúan presentes en la pluma de tan alocado y divertido narrador.

En Llenos de vida Fante aborda con disparatadas reflexiones el embarazo de su esposa y el transcurso de la gestación de su primer bebe. El caos comienza en su vida cuando se da cuenta que su casa está infestada de termitas y el piso de la cocina cede abriendo paso a un boquete, un abismo repleto de problemas. John decide contactar a su padre, el viejo Fante, para que solucione los problemas estructurales de la casa con sus dotes de albañil y constructor.

El viejo Fante desea que la semilla que crece dentro de su nuera sea la de un niño, un pequeño varón. La vida de John se complicará con las peticiones y descabelladas acciones de su padre con tal de asegurar la llegada del tan ansiado niño para impedir que sea una niña el fruto del polémico embarazo.

Llenos de vida es una sátira sobre el estilo de vida de la clase media norteamericana de principio de los años cincuenta, tiempos donde el sueño americano se centraba en la religión. La familia y los hijos como pilares de la sociedad.

John Fante el irreverente escritor fallecido en 1983 comparte la historia de su vida en una narración llena de disparatadas reflexiones e ironías, aunque con un mensaje claro…el nacimiento de un hijo te cambia la vida.